El síndrome de Cotard o creerse un muerto viviente es un extraño síndrome psiquiátrico que conlleva depresión, tendencias suicidas y otros síntomas descritos por Jules Cotard en 1880, una de sus pacientes lo padecía, posteriormente han habido otros casos.
La característica más llamativa del síndrome de Cotard es que los pacientes que lo sufren tienen la creencia de que están muertos , que no tienen nervios, ni sangre ni cerebro ni otros órganos, creen que se están pudriendo, incluso dicen oler como se pudre su carne.
Se perciben como muertos vivientes o zombies. Otras veces creen ser inmortales aunque solo sean piel y huesos. Creen ser muertos vivientes. Los aquejados con este síndrome tienen delirio nihilistico o de negación. Comienzan con la negación de la existencia del exterior y llegan luego a negar su propia existencia. Se aíslan del mundo.
Los principales síntomas del síndrome de Cotard son: depresión, pensamientos suicidas,creencias de que no existe su cuerpo, se están quedando sin sangre, ya están muertos, los gusanos están bajo su piel, son inmortales, se están descomponiendo, no tienen órganos internos, pensamientos negativos, analgesia o ausencia de dolor y auto-mutilaciones.
A continuación se expone el caso de un paciente:
Paciente: mujer , 48 años, lleva viuda desde los 24 años, ha vivido en los Estados Unidos y en Colombia.
Trastornos del estado de ánimo: Laura durante su estancia en los Estados Unidos sufrió varios episodios depresivos recurrentes, fue tratada con distintos antidepresivos. Al perder su trabajo la paciente presenta síntomas depresivos, insomnio recurrente, incapacidad para sentir placer, ansiedad, sentimiento de culpa y minusvalía.Después aparecieron las ideas suicidas, hubo varios intentos de suicidio (cortes superficiales en las muñecas). Al parecer al darse cuenta de que no era capaz de suicidarse aparecieron otros síntomas.
Laura comenta: “El 20 de febrero vi que salía un humo por mi boca, al día siguiente me miré al espejo y mis ojos habían cambiado, no tenían vida. Me di cuenta que ese humo que salía por mi boca era mi alma saliendo de mi cuerpo”.
A partir de ese momento, Laura tenía la creencia de ser una muerta viviente, se veía como una zombie. Laura pensaba que sentirse así era un castigo divino por haber intentado suicidarse. Laura comenzó a desarrollar alucinaciones olfativas, decía que su cuerpo se estaba pudriendo y ella lo olía. Decía sentir un cosquilleo bajo la piel como si los gusanos la estuvieran devorando.
Al ser consciente de que estaba muerta dejó de comer, porque decía que “los muertos no comen”, esto provocó un drástico descenso de peso. Se le realizaron estudios de neuroimagen para detectar si había algún problema cerebral, pero todos dieron negativos.
A ser un caso extraño y no haber muchos casos descritos en en mundo no se sabía bien que tratamiento ponerle a la paciente. Algo había que hacer, el descenso de peso era preocupante. Se comienza a tratar a Laura con distintos medicamentos antipsicóticos (como Prozac , flouxetina).
Pasaron unos meses y aparentemente no había señales de mejora. Se recurrió a una herramienta terapéutica, la terapia electro convulsiva a fin de incrementar el flujo sanguíneo en su cerebro. Después de 6 sesiones, los delirios comenzaron a controlarse hasta llegar a desaparecer.
Para finalizar hay que decir que se desconoce con certeza qué provoca el síndrome de Cotard, aunque está relacionado con la depresión y con la esquizofrenia. Habitualmente aparece de forma repentina.
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